Los cambios de DNS no son visibles en todas partes al instante, porque los proveedores de acceso a internet y los dispositivos guardan en caché las respuestas DNS durante un tiempo. Este retraso se llama propagación.
Duración habitual
- Cambio de servidores de nombres: normalmente unas pocas horas; en casos aislados, hasta 24–48 horas.
- Registros individuales (A, CNAME, MX, TXT): depende del valor TTL (Time to Live) del registro anterior; a menudo, entre unos minutos y unas horas.
Comprobar el estado
- Abra una herramienta de comprobación como https://www.whatsmydns.net o https://dnschecker.org.
- Introduzca su dominio y elija el tipo de registro (p. ej. A, MX o NS).
- Si la mayoría de las ubicaciones muestran el nuevo valor, el cambio ya se ha propagado en gran medida.
Vaciar la caché DNS local
- Windows: abra el símbolo del sistema y ejecute
ipconfig /flushdns. - macOS: en el Terminal, ejecute
sudo dscacheutil -flushcache; sudo killall -HUP mDNSResponder. - Linux (systemd): ejecute
resolvectl flush-caches. - Después, cierre el navegador por completo o haga la prueba en una ventana privada o a través de la red móvil.
Consejo: si tiene previsto un cambio, reduzca el TTL de los registros afectados a un valor bajo (p. ej. 300 segundos) el día anterior. Así, el cambio propiamente dicho se aplicará más rápido.